Petroglifos de Boralday
Petroglifos de Boralday
Los petroglifos de Boralday, situados a unos 120 kilómetros al noroeste de Shymkent, en el sur de Kazajstán, son una de las colecciones de arte rupestre antiguo más significativas y mejor conservadas de Asia Central.
Se cree que estos petroglifos, grabados en las oscuras rocas volcánicas de las montañas Boralday, fueron creados por tribus nómadas durante la Edad de Bronce (alrededor del año 2000 a.C.) y principios de la Edad de Hierro (hasta el año 500 a.C.). El yacimiento abarca una vasta zona y presenta miles de tallas, lo que lo convierte en un tesoro para arqueólogos, historiadores y entusiastas de la cultura.
Las tallas de los Petroglifos de Boralday
Las tallas de Boralday representan una gran variedad de temas, incluidos animales como ciervos, íbices, caballos y camellos, así como escenas de caza, actividades rituales y símbolos que pueden representar las primeras formas de escritura o creencias espirituales.
Las detalladas representaciones de animales, a menudo en movimiento, ponen de relieve la estrecha relación entre los antiguos nómadas y su entorno natural. Algunos de los petroglifos también incluyen figuras humanas, a menudo dedicadas a actividades como la caza, la danza o la participación en ceremonias, ofreciendo una rara visión de la vida cotidiana y las prácticas culturales de estas sociedades primitivas.
Los petroglifos de Boralday no sólo son importantes desde el punto de vista artístico, sino que también proporcionan valiosos datos sobre la vida social y espiritual de los antiguos habitantes de la región. Se cree que los grabados tenían múltiples propósitos, desde marcar los límites territoriales hasta actuar como lugares rituales o incluso como formas primitivas de narración de historias. La presencia de motivos recurrentes, como símbolos solares y patrones geométricos, sugiere un significado cultural o religioso compartido entre las tribus que los crearon.


Vandalismo en el Petroglifo de Boralday
Los petroglifos de Boralday, como muchos sitios culturales antiguos, han sufrido daños a lo largo del tiempo, sobre todo por parte de visitantes que han vandalizado los grabados rupestres escribiendo sus nombres o dejando otras marcas. Desgraciadamente, este tipo de vandalismo es habitual en muchos sitios patrimoniales de todo el mundo.
Los grabados, que fueron creados por culturas prehistóricas hace miles de años, se han alterado u oscurecido considerablemente en algunas zonas debido a estas marcas modernas.
En algunos casos, la gente ha rayado sus nombres, símbolos y mensajes directamente sobre la superficie de las rocas, o incluso ha añadido graffiti alrededor o encima de los antiguos petroglifos. Esto daña la integridad de las obras de arte, que es crucial para la investigación histórica y arqueológica. Esto no sólo afecta al valor estético e histórico del yacimiento, sino que también impide que las generaciones futuras aprecien o estudien plenamente las obras originales.

Visita a los Petroglifos de Boralday
La ubicación remota y escarpada del lugar ha ayudado a preservar los petroglifos durante milenios, aunque la erosión natural y la actividad humana suponen amenazas constantes para su conservación. Se han hecho esfuerzos para documentar y proteger los grabados, y algunas zonas han sido designadas sitios protegidos del patrimonio cultural.
Para los visitantes, los Petroglifos de Boralday ofrecen una oportunidad única de retroceder en el tiempo y explorar la rica historia del pasado nómada de Kazajstán. El paisaje circundante, caracterizado por espectaculares formaciones rocosas y amplias vistas de la estepa, aumenta el atractivo del lugar, convirtiéndolo en un destino popular tanto para los aficionados a la historia como para los amantes de la naturaleza.
Lugares de interés cerca de los Petroglifos de Boralday
Página actualizada el 31.1.2025